Dermocosmética o dermofarmacia, todo lo que debes saber

Seguramente has escuchado hablar sobre la dermocosmética (también denominada dermofarmacia) y sus beneficios para la piel. Aunque para usar los productos o servicios dermocosméticos no es necesario que seas un expert@, hay ciertos aspectos que debes conocer.

¿Qué es la Dermocosmética?

La dermocosmética es una disciplina en la que se relacionan la dermatología y la cosmética. Hasta aquí bastante claro, ¿no? Bien, en realidad lo que considero importante que sepas es que:

Cuando hablamos de dermocosmética, generalmente nos referimos a productos para la limpieza y el cuidado de la piel, pero este concepto va mucho más allá. A través de ella, los farmacéuticos desarrollan su formación en el mundo de la cosmética y al mismo tiempo aplican sus conocimientos en dermatología. Esto hace que sean profesionales capacitados no solo para recomendar productos dermocosméticos, si no también para proporcionar consejos personalizados, dirigidos a problemas específicos de cada paciente o consumidor. Adicionalmente, pueden hacer un seguimiento para evaluar los beneficios de los productos, incluso son responsables de remitir al dermatólogo, si detectaran alguna enfermedad.

Características de los productos de dermocosmética y por qué recurrir a ellos

Los productos dermocosméticos, no son medicamentos, pero contienen ingredientes activos que penetran en la piel, cabello o uñas, provocando un cambio en su estructura. Por ello, su uso diario, mejora la textura y la apariencia de la zona donde son aplicados y su efecto es duradero.

También es fundamental el hecho de que la eficacia de los principios activos utilizados en estos productos, siempre es demostrada con investigaciones científicas.

Además, la selección de todos los componentes de los dermocosméticos, se hace en función de evitar posibles reacciones alérgicas. Esto garantiza que sean altamente tolerados por todos los tipos de piel, incluso en condiciones dermatológicas especiales.

Antes de comercializarse, pasan por estrictos controles dermatológicos y farmacéuticos, con los mismos patrones de calidad y eficacia que cualquier medicamento. Por ello, son productos de alta calidad que proporcionan en gran medida el efecto deseado. 

¿Cuándo utilizar productos dermocosméticos?

Existe una amplia variedad de productos dermocosméticos específicos para cada tipo de piel (seca, grasa, normal o mixta), cabello o uñas. Por este motivo, pueden ser utilizados en todas las circunstancias que menciono a continuación.

1-En primer lugar, se utilizan en cualquier situación en la que sea necesario mantener el pH natural de la piel.

2-También en condiciones especiales en las que se requiera conseguir una hidratación específica, mejorar la apariencia, efecto calmante o descongestivo.

Ejemplos de condiciones especiales 
Piel: arrugas, líneas de expresión, manchas, pieles sensibles, intolerantes, expuestas a radiaciones, láser, depilación, etc.
Cabellos: Quebradizos, teñidos, con canas, sometidos a tratamientos agresivos, alisados permanentes, entre otros.
Uñas: Frágiles, quebradizas, deshidratadas, agredidas por el uso de uñas postizas o esmaltes.

3-Además, los productos de dermocosmética, tanto de la piel, como capilar están indicados en enfermedades dermatológicas que requieran principios activos para su tratamiento y prevención de los brotes.

Ejemplos de enfermedades dermatológicas:
Piel: Acné, piel atópica, alergias solares, dermatitis, psoriasis y muchas otras
Cabello: Dermatitis seborreica, caída del cabello, psoriasis…
Uñas: Uñas engrosadas, encarnadas, hongos, etc.

4- Del mismo modo, estos productos se utilizan para garantizar una adecuada higiene e hidratación en condiciones normales de salud.

Dermocosméticos y cosméticos, no son lo mismo

Te he hablado ampliamente de los dermocosméticos, pero para que entiendas la diferencia te diré brevemente qué son los cosméticos.

Los cosméticos son productos utilizados para la higiene y para mejorar o embellecer la apariencia de la piel (especialmente del rostro), cabello o uñas. Pero, a diferencia de los dermocosméticos, no provocan cambios en su estructura, por lo que sus resultados tienen un efecto maquillaje.

Si tienes en cuenta todo lo anteriormente expuesto, te será fácil entender que dermocosméticos y cosméticos son cosas muy distintas.

Si bien es cierto que los cosméticos suelen ser muy eficaces, esto sólo puede comprobarse una vez que los hayas aplicado. Sin embargo, en el caso de los dermocosméticos, su eficacia y seguridad está garantizada por estudios clínicos comprobados científicamente.

El objetivo del uso de los cosméticos se basa solamente en una mejoría del aspecto físico. Los productos dermocosméticos, en cambio, solucionan problemas relacionados con alteraciones de la piel, ofreciendo soluciones reales.

¿Dónde comprar dermocosméticos?

Por norma general, los dermocosméticos los puedes adquirir en las farmacias, pero también se encuentran en internet. Si decides esta última opción, debes saber reconocer el canal adecuado para contar con una recomendación fiable que se adapte a tus necesidades específicas.

Existen marcas comprometidas con la investigación y el desarrollo de la dermocosmética, que invierten mucho en garantizar materias primas certificadas y de calidad. Pero es importante saber reconocer esas marcas, porque habitualmente no son publicitarias. Por eso también, es recomendable contar con un consejo profesional, antes de elegir al azar los productos para el cuidado de tu piel.

¿En qué consiste un consejo dermofarmacéutico?

Un consejo dermofarmacéutico no es sólo informarte sobre los productos dermocosméticos disponibles en el mercado.

El farmacéutico te debe aconsejar, personalizar los tratamientos y hacer un seguimiento de los mismos para verificar su eficacia. Para ello, tendrá en cuenta tu tipo de piel, sus características, si existe alguna condición especial o enfermedad y también tus hábitos de vida.

Puede ser que conozcas tu tipo de piel, sus características y condiciones dermatológicas. Si es tu caso, puedes encontrar consejos útiles y recomendaciones de los mejores productos adaptados a tus necesidades en plataformas como esta.

Papel de la dermocosmética en el mantenimiento de una piel sana

Los productos y consejos dermofarmacéuticos que engloba la dermofarmacia, no sólo son utilizados para tratar la piel en condiciones especiales y de enfermedad. Esta disciplina también está dirigida a mantenerla en perfecto estado y facilitar que cumpla correctamente con sus funciones.

La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y realiza muchas funciones vitales básicas para protegernos del exterior y relacionarnos con él. Dentro de estas funciones podemos destacar algunas, como son:

Efecto termorregulador. Regula la temperatura de nuestro cuerpo.

Renovación celular. Sin darnos cuenta la piel está en constante regeneración, eliminando células muertas y reemplazándolas por otras nuevas, y así se repara el daño celular.

Eliminación de toxinas. Las toxinas son sustancias tóxicas que se producen en nuestro cuerpo y son perjudiciales para la salud.

Efecto Barrera.  La piel funciona como barrera que comunica con el exterior (sentido del tacto) y al mismo tiempo protege de los efectos indeseables del medio ambiente. A través de dicha barrera se evita la pérdida de agua y otros componentes beneficiosos y se bloquea la penetración de sustancias nocivas, bacterias, etc.

Secreción de sudor y sustancias grasas (lípidos). Cuando se mezclan el sudor y los lípidos se forma una película protectora, llamada manto hidrolipídico. Este manto proporciona elasticidad y ayuda a mantener la hidratación y el efecto barrera de nuestra piel.

Como te he comentado anteriormente, una piel sana es capaz de seleccionar lo que es beneficioso y rechazar lo que resulta dañino para nuestra salud. Estar sano garantiza un estado de bienestar y satisfacción personal, que en gran medida está relacionado con el cuidado estético de la piel. Esta es la finalidad de la dermofarmacia.

Conclusión

Por todo lo anteriormente dicho podemos concluir que los servicios de dermocosmética, son la solución más eficaz, en el tratamiento y la prevención de problemas de la piel. Por ello, los productos dermocosméticos son la mejor elección para la higiene y el cuidado de todos los tipos de pieles, incluyendo las pieles sanas.

Como hemos visto lo ideal para el cuidado de tu piel es acudir a los servicios de dermocosmética y obtener una recomendación personalizada. Pero en general, un buen consejo es tener una rutina diaria de limpieza e hidratación, mañana y noche, y usar fotoprotector durante el día. En este sentido, lo más importante, es utilizar siempre productos dermatológicos específicos y adaptados a tu tipo de piel y estilo de vida.

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